COVB

Actualidad/ Noticias

Seis meses de PPA en Cataluña: qué ha aprendido el sector veterinario

27/05/2026

La peste porcina africana (PPA) ha situado a Cataluña ante uno de los retos sanitarios más relevantes de los últimos años en el ámbito de la sanidad animal. Seis meses después de su detección, la contención del virus, la vigilancia epidemiológica y la bioseguridad siguen siendo elementos clave para evitar su entrada en el cerdo doméstico y reducir su impacto sobre el sector porcino.

Para analizar la situación actual y compartir aprendizajes, el Consell de Col·legis Veterinaris de Catalunya (CCVC) organizó, el pasado 20 de mayo, una nueva sesión de los Esmorzars del Consell dedicada a la PPA en Cataluña. El encuentro reunió a profesionales de diferentes ámbitos para abordar la enfermedad desde una perspectiva multidisciplinar: investigación, producción porcina, bioseguridad, sanidad animal y gestión de fauna salvaje.

La sesión contó con la participación de Joaquim Segalés, catedrático de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) e investigador del IRTA-CReSA; Jordi Baliellas, veterinario de la Associació Porcsa – Grup Sanejament Porcí de Lleida; Anna Romagosa, responsable de Sanidad Animal de PIC Europa, y Francesc Closa, CEO de Vets&Wildlife. El acto fue presentado por Joan Mesià, presidente del Col·legi Oficial de Veterinaris de Barcelona (COVB) y vicepresidente del CCVC, y moderado por Josep Solé, presidente de la Associació de Veterinaris de Porcí de Catalunya.

Una situación contenida, pero que exige vigilancia

Uno de los mensajes principales de la jornada fue que la situación sigue requiriendo prudencia y seguimiento constante. Aunque la transmisión al cerdo doméstico se considera difícil en un sistema de producción intensiva con buenos niveles de bioseguridad, los expertos recordaron que el riesgo cero no existe.

La vigilancia, la detección precoz y el cumplimiento riguroso de las medidas de bioseguridad son determinantes para evitar que el virus pueda llegar a las explotaciones porcinas. En este sentido, se puso especial énfasis en el papel del factor humano, tanto en el ámbito profesional como en el conjunto de la sociedad.

El valor de la investigación y de la información epidemiológica

La sesión también permitió actualizar el conocimiento sobre la cepa detectada en Cataluña. Su secuenciación ha aportado información relevante para entender mejor el origen, las características y el comportamiento del virus.

Este conocimiento científico es esencial para orientar las decisiones sanitarias, ajustar las estrategias de control y comunicar el riesgo de forma precisa. La PPA pone de manifiesto, una vez más, la importancia de conectar investigación, administración, profesionales veterinarios y sector productivo en la respuesta ante enfermedades de alto impacto.

Bioseguridad compartida

Los ponentes coincidieron en que la bioseguridad es la principal herramienta para proteger al sector porcino. Sin embargo, también se remarcó que no es una responsabilidad exclusiva de las granjas o de los veterinarios especializados en porcino.

La prevención de la PPA implica a ganaderos, veterinarios, transportistas, cazadores, administraciones y ciudadanía. Cualquier movimiento, práctica o conducta que pueda facilitar la diseminación del virus debe tenerse en cuenta, especialmente en un contexto en el que la enfermedad está presente en diferentes zonas de Europa.

La gestión del jabalí, una pieza clave

La gestión de las poblaciones de jabalí fue otro de los ejes destacados de la mesa redonda. Los expertos remarcaron que esta especie tiene una gran capacidad de adaptación y que su presencia en entornos periurbanos y naturales plantea retos sanitarios, ecológicos y de gestión.

La caza, aunque forma parte de las herramientas disponibles, no se considera suficiente por sí sola. Por ello, se apuntó la necesidad de avanzar hacia estrategias complementarias y más integrales, capaces de dar respuesta a una realidad cada vez más compleja.

Una respuesta coordinada ante un reto de país

La jornada evidenció que la PPA no es solo un problema del sector porcino, sino un reto de sanidad animal, salud pública veterinaria, biodiversidad y gestión territorial. La coordinación entre administraciones, colegios profesionales, centros de investigación, sector productivo y expertos en fauna salvaje será esencial para mantener la contención y preparar las estrategias de futuro.

Desde el COVB, se seguirá haciendo seguimiento de la evolución de la situación y compartiendo información relevante para los profesionales veterinarios.

▶️ Podéis ver el vídeo completo de la sesión aquí.