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ADN canino y microchip: dos herramientas diferentes para una identificación responsable

18/06/2026

Los censos municipales de ADN canino se han extendido en diversos municipios como una herramienta para mejorar la convivencia en los espacios públicos y reforzar la responsabilidad de las personas que conviven con perros. Este sistema permite disponer de un perfil genético del animal y puede ser útil para identificar excrementos abandonados en la vía pública.

Sin embargo, desde el COVB es importante subrayar un mensaje clave: el ADN canino no sustituye al microchip ni al registro del animal. Son mecanismos diferentes, con objetivos distintos, y pueden convivir de forma complementaria.

Una herramienta municipal para fomentar el civismo

El ADN canino funciona como una huella biológica única de cada perro. Para obtenerla, habitualmente se toma una muestra de saliva o de sangre en un centro veterinario. Esta muestra se analiza y el perfil genético resultante se incorpora a una base de datos municipal.

Cuando el ayuntamiento localiza un excremento en la vía pública, puede analizar una muestra y compararla con los perfiles incluidos en este censo. Si hay coincidencia, se puede identificar al animal y vincularlo con la persona responsable.

Por tanto, la finalidad principal de este sistema es disuasoria y de gestión municipal: favorecer conductas cívicas, reducir la suciedad en la vía pública y mejorar la convivencia ciudadana.

Solo es obligatorio si lo establece la ordenanza municipal

El censo de ADN canino no es una obligación general en toda Cataluña. Solo debe cumplirse en aquellos municipios que lo hayan incorporado a su ordenanza.

Esto significa que cada ayuntamiento puede establecer condiciones diferentes: plazos de alta, procedimiento para realizar la prueba, posibles bonificaciones, sanciones o requisitos específicos. Por ello, ante cualquier duda, conviene consultar siempre la normativa municipal correspondiente.

El microchip sigue siendo imprescindible

El microchip es el sistema oficial de identificación de los animales de compañía. En el caso de perros, gatos y hurones, la identificación con microchip y la inscripción en los registros correspondientes siguen siendo obligatorias en Cataluña.

A diferencia del ADN canino, el microchip permite identificar administrativamente al animal y contactar con el/ la tutor/a o responsable en situaciones como una pérdida, una recuperación, un abandono o una incidencia sanitaria o administrativa.

Por este motivo, aunque un perro conste en un censo municipal de ADN, debe seguir llevando microchip y estar inscrito correctamente en el registro de animales de compañía.

ADN canino, microchip y AIAC: sistemas complementarios

El microchip y el registro, como el AIAC, recogen información administrativa esencial: datos del animal, identificación de la persona responsable, domicilio y datos de contacto. Esta información es básica para garantizar la trazabilidad y facilitar la localización de la familia del animal si es necesario.

El censo de ADN canino, en cambio, incorpora información genética con una finalidad concreta: facilitar la identificación de excrementos en el ámbito municipal. No tiene la misma función ni sustituye al registro oficial.

Desde el COVB recordamos la importancia del papel veterinario en la información a la ciudadanía. El ADN canino puede ser una herramienta útil para determinadas políticas municipales de convivencia, pero la identificación con microchip y el registro siguen siendo la base de la tenencia responsable y de la protección efectiva de los animales de compañía.

Para más información, recomendamos dirigirse al centro veterinario de confianza o consultar al ayuntamiento correspondiente en caso de que el municipio disponga de un censo de ADN canino.