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Actualización epidemiológica de la enfermedad de Newcastle en España

25/06/2026

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha informado de la detección de cuatro nuevos focos de enfermedad de Newcastle en la provincia de Valladolid, todos ellos relacionados epidemiológicamente con el primer foco confirmado el pasado 15 de junio en el municipio de La Aldea de San Miguel. Con estas nuevas notificaciones, el número total de focos activos en la zona asciende a cinco.

Los nuevos focos afectan a dos explotaciones de gallinas ponedoras en La Pedraja de Portillo, una granja de broilers en Montemayor de Pililla y otra explotación de ponedoras en Íscar. Algunas de las granjas afectadas estaban vacunadas, lo que refuerza la necesidad de mantener protocolos integrales de bioseguridad y vigilancia epidemiológica continuada.

En el caso de la granja de broilers no vacunada, la sospecha se originó tras detectar sintomatología compatible con la enfermedad y un incremento de mortalidad de aproximadamente el 40 % del censo. Las muestras analizadas por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete han confirmado la presencia de una cepa velogénica del virus, una variante altamente virulenta.

Ante esta situación, los Servicios Veterinarios Oficiales han activado de forma inmediata las medidas establecidas por la normativa europea, incluyendo:

  • Inmovilización de las explotaciones afectadas
  • Investigación epidemiológica para determinar posibles vías de transmisión
  • Vaciado sanitario de las granjas confirmadas
  • Destrucción de materiales potencialmente contaminantes
  • Establecimiento de zonas de restricción de 3 y 10 km alrededor de los focos

Actualmente, dentro de estas zonas de restricción existen 7 explotaciones comerciales en el radio de 3 km y 44 explotaciones en el radio de 10 km.

Según el MAPA, no existe relación epidemiológica con los focos detectados anteriormente en la provincia de Valencia, donde las restricciones ya han sido levantadas tras obtener resultados favorables de vigilancia.

Ante la evolución de la situación, se recomienda a los profesionales veterinarios reforzar la vigilancia pasiva, especialmente ante cualquier incremento de mortalidad, descenso de la producción o sintomatología respiratoria o neurológica en aves. También se recuerda la importancia de las medidas de bioseguridad destinadas a evitar el contacto con aves silvestres y de mantener programas de vacunación adecuados.

Desde el COVB recordamos la importancia del papel del veterinario en la detección precoz, la notificación y el control de enfermedades emergentes que pueden comprometer la sanidad animal y la seguridad de la producción avícola.

Nota actualización Newcastle 22_06_26 rev